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BOA CONSTRICTOR: UN REPTIL TAN TEMIBLE COMO CAUTIVADOR.


Desde niña siempre oí hablar de las serpientes como nuestras enemigas potenciales, su presencia significa peligro y es por esto que la acción inmediata de muchos es asesinarlas; si bien es cierto que algunas especies son venenosas, la ignorancia del ser humano ha llegado a acabar con la vida de otras que ni siquiera son una amenaza para el hombre.

Así fue que crecí con temor hacia ellas, sintiéndome en riesgo al encontrar una y siendo espectadora de la muerte de muchas. Sin embargo, la vida me fue enseñando a respetar, amar y valorar la vida de cada ser que habita este mundo. Decidí investigar, informarme y acabar con los miedos infundados; además, con el pasar del tiempo fui conociendo personas, con dominio de estos temas, quienes me enseñaron y me sacaron de la ignorancia, entre estos biólogos expertos y familiares que se han dedicado toda su vida a laborar en el campo.

Debido a este cambio de pensamiento, me volví más arriesgada al momento de hacer fotografías y fue así como un día vencí mi miedo y fotografié una boa constrictor. Unas personas me alertaron sobre la aparición de estas en una vereda de La Mesa y no dudé en ir a echar un vistazo con el ánimo de retratarla, pues pocas veces se pueden observar estos reptiles en completa libertad. 

Al llegar al sitio en donde se encontraba y verla tan imponente y misteriosa me llené de pánico al comienzo pero después, acompañada y con mucha precaución, inmortalicé su presencia en fotos. Era enorme, tal vez mida un poco más de dos metros, y sus ojos algo intimidantes me hicieron pensar en Nagini, uno de los horrocruxes de Lord Voldemort en la saga de Harry Potter. Tenía el profundo deseo de hablar con ella, de preguntarle muchas cosas y de cierta manera ponerme en su lugar para así entender lo que conlleva ser una serpiente constrictor.

Su camuflaje me pareció toda una obra de arte y sus escamas aun más, pues alcanzaban a dar visos brillantes cuando salía a tomar el sol para termoregularse. Es increíble poder estar frente a frente con un reptil tan majestuoso así como tener la dicha de fotografiarla y conocerla. También pude ver su madriguera y pasar un buen tiempo observándola, intentando adivinar qué podría pensar esta serpiente al verme allí tan curiosa sin quitarle la vista de encima. 

Lógicamente, todo esto me llevó a querer saber mucho más y descubrí que este tipo de serpientes no son venenosas ni poseen colmillos pues matan por constricción, es decir, por asfixia, y aunque sinceramente esto me impresiona bastante, entiendo que es parte de su naturaleza. Asimismo, descubrí que es muy raro que las boas ataquen al ser humano, pues a pesar de su intimidante tamaño esta serpiente es más bien inofensiva y solo atacaría si es amenazada por el hombre.

Asimismo, sentí algo de inquietud y tristeza pues al preguntarme de qué se alimenta esta boa llegué a la conclusión de que existe una alta probabilidad de que caze ñeques. Por un momento entré en  un conflicto de sentimientos, pues como muchos sabrán, mi cercanía con estos roedores ha hecho que quiera protegerlos y velar por su bienestar. No obstante, tuve que aceptar que este es un proceso inevitable, que es un ciclo y que debe existir un balance en los ecosistemas, pues de esta manera contribuye a equilibrar el número de los roedores que muchas veces afectan los cultivos de los campesinos.

Finalmente, compartí este hallazgo con mis amigos biólogos y ellos me sugirieron no alertar a la comunidad, pues como ya ha pasado con muchos otros animales, la presencia curiosa y molesta del ser humano puede alterarlos y llevar a causar incidentes. Por tal motivo no pienso revelar cuándo ni dónde fotografié esta serpiente. Si bien, su presencia puede significar un riesgo en ciertos contextos, esta boa se encuentra en un ambiente natural, alejada de la zona urbana y no la catalogamos como una amenaza. No tiene contacto con los humanos y por ende, permanece en constante reposo y tranquilidad, disfrutando de su vida en total libertad bajo los rayos de sol de esta tierra tropical. 

Es preciso resaltar que las boas son catalogada como especie amenazada debido a que es comercializada por su carne y especialmente su piel con la cual se fabrica calzado, bolsos y otro tipo de accesorios. Por ende, no es mi intención dar detalles de su ubicación pues no quiero poner en riesgo su vida; lo único a lo que aspiro es a compartir por medio de mi arte fotográfico mi experiencia y asimismo transmitir información sobre este reptil, pues creo fervientemente que el mayor enemigo de la naturaleza y real amenaza de este mundo es el ser humano.

A continuación podrás ver un video en el que registré a la boa tomando un baño de sol.

3 comentarios en “BOA CONSTRICTOR: UN REPTIL TAN TEMIBLE COMO CAUTIVADOR.”

  1. Me encanta como te refieres a ella !!
    Todo lo que dices me hace ver que es tan inofensiva pero a la vez que si me podria hacer daño si me acerco mucho. Fascinantes imágenes ♥️

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