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Fotografiando una familia de Espigueros


¿Qué piensas cuando inesperadamente te encuentras un nido con un par de huevitos?

Lo primero que viene a mi mente es el deseo de hacer fotografías; sin embargo, es ahí cuando entiendo cuán delicado puede ser acercarme e invadir la privacidad de las aves.

Hace un par de semanas  tuve la fortuna de descubrir uno dentro de un arbusto; a primera vista, parecía ser el nido de un ave de diminuto tamaño, construido únicamente con fibras naturales y con dos huevos jaspeados dentro.

Decidí hacer algunas tomas fotográficas sin tocar el nidal ni las ramas que lo rodeaban. Necesité ser bastante precavida y cuidadosa, pues de lo contrario, pondría en riesgo el bienestar de ambos huevitos, ya que es bien sabido que si un humano entra en contacto con estos, sus padres podrían abandonarlos.

Habiendo hecho un par de fotos, procedí a ocultarme y esperar la llegada de la mamá. Para mi sorpresa, pasados unos minutos un pájaro de color café oliva llegó a anidar. Desde lejos y con mi teleobjetivo, fotografié a la mamá incubando; ella supo que yo estaba a unos metros observándola, así que se mostró un tanto inquieta y decidió volar de allí.

Posteriormente, y en par de segundos, se acercó un pájaro de igual tamaño pero de diferente color quien no entró al nido pero verificó que los huevitos estuvieran en buenas condiciones. Su cabeza era de una tonalidad negra y contrastaba con el plumaje gris claro de su cuerpo. A partir de mis observaciones, asumí que este pájaro sería el papá de los huevos, pues permanecía todo el tiempo rodeando el nido.

Empecé a recordar que en múltiples ocasiones había visto y fotografiado ese tipo de aves balanceándose sobre las espigas y comiendo sus semillas; así, era mucho más sencillo identificar qué tipo de pájaros estaba documentando. Consulté en internet, acudí a mis amigos biólogos y descubrí que estas aves eran un par de espigueros en su etapa de reproducción.

Determiné darles su espacio y no molestarlos, no quería incomodarlos y provocar un incidente debido a mi constante presencia. Días después, regresé a hacer algunos videos tomando una distancia prudente y verifiqué que todo marchara en orden. Los papás espigueros y yo comenzamos a conocernos, y permitieron que continuara haciendo fotos y observando todo el proceso.

Sin embargo, una mañana me llevé un gran susto cuando me acerqué a observar el nido y solo encontré un huevo. Observé que el nidal tenía un pequeño agujero en la base y lo más probable era que el huevito faltante se hubiera caído a través de este. Me apresuré a revisar en el suelo y por fortuna lo encontré; este fue un momento de mucha confusión, pues me sentía contenta por haberlo hallado pero algo nerviosa debido a que no sabía cómo proceder. Así pues, me arriesgué a alzar el huevito con la ayuda de una hoja seca y lo trasladé de nuevo al nido; pasado unos minutos, mamá espiguera regresó a seguir calentándolos.

Al día siguiente, volví al nido para verificar que ambos huevos siguieran en su morada. Fue entonces cuando la naturaleza me sorprendió con dos frágiles y lindos polluelos. En ese momento me llené de mil sentimientos pues de no haber recogido el huevo caído del nido, este tal vez no hubiera nacido, o quizá, habría sido devorado por las hormigas. Adicionalmente, decidí hacer un comedero y bebedero cerca del nido, pues el verano por el que pasabamos era bastante inclemente y quise aportar mi granito de arena por su bienestar.

Tuve la oportunidad de observar todo el proceso, verlos abrir sus ojos, echar plumas y crecer a pasos agigantados. También llevé alpiste a sus papás como muestra de agradecimiento; no todos los días te encuentras con una pareja de espigueros dispuestos a brindarte confianza. Cuando los polluelos estuvieron listos, ambos salieron de nido, y con pequeños brinquitos y batidas de alas comenzaron su andar en la libertad.

A continuación podrás ver un video en el que documenté todo este proceso.

Si te interesa saber más sobre esta ave te invito a que visites el artículo que hice sobre el Espiguero. ¡Aquí!

4 comentarios en “Fotografiando una familia de Espigueros”

  1. Hola Abril,. Lei tu historia y cada palabra tan bien encajada junto con la secuencia de la historia permiten que el lector se interese por lo fantastico y real de ella. Eres genial escribiendo y con tu video demuestras que no siempre una imagen vale mas que mil palabras. Sigue con este proyecto. Bendiciones,. Seré una fans aunque poco uso el face.

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